CV y ATS

Palabras clave del CV: cómo sacarlas de una oferta sin perderte

«Copia las palabras de la oferta» es el consejo que más se repite y el peor explicado. Una oferta mezcla lo imprescindible, lo que se valorará, rasgos de personalidad y relleno, y no todo pesa igual. Así se separa para que te quedes sólo con lo que te sirve.

Equipo CernoriaActualizado el 13 de octubre de 202615 min de lectura

Lo esencial

  • Una palabra clave es un término que alguien de selección escribiría en un buscador: el puesto, una herramienta, una tarea concreta del oficio o un requisito de contexto. «Proactivo» o «dinámico» no lo son.
  • Lo que está en el título, lo que se repite y lo que la oferta llama «imprescindible» o «requisito mínimo» decide. Lo que «se valorará» o es «un plus» sólo ordena.
  • De una oferta salen entre 8 y 12 términos útiles. Cada uno va donde se puede comprobar: el puesto arriba, las herramientas dentro del logro donde las usaste, el idioma con su nivel del MCER.
  • Una palabra genérica suelta («gestión», «datos», «estrategia») no es una palabra clave: lo es con su complemento («gestión de proveedores», «análisis de ventas por canal»).
  • Si no lo hiciste, no va. Una palabra clave que no puedes defender en la entrevista te hace pasar el primer filtro y caer en el segundo.

Qué es una palabra clave y qué no lo es

Para quien filtra candidaturas, una palabra clave es lo que escribiría en el buscador del sistema de seguimiento de candidatos (ATS) o del portal, sea InfoJobs, LinkedIn o Indeed, o lo que busca con la vista cuando abre tu CV: el puesto, una herramienta, una tarea concreta, un idioma con su nivel. Es un término comprobable. Nadie busca «apasionado».

El error más común es tratar todas las palabras de la oferta igual. Una oferta tiene seis tipos de palabras distintos y sólo algunos van al CV como tales. Esta es la tabla con la que trabajamos en Cernoria.

Los seis tipos de palabras de una oferta
TipoEjemplos¿Va al CV?Dónde
Nombre del puestoAnalista de datos, Key Account Manager, Técnica de logísticaSí, si es tu trabajoTitular y primera frase del perfil
Herramientas y certificacionesSQL, Power BI, SAP, A3, SalesforceSí, con su nombre exactoDentro del logro donde la usaste y en conocimientos
Tareas del oficioConciliaciones bancarias, gestión de proveedores, prospección comercialSí, con las palabras de la ofertaLogros de cada puesto
Requisitos de contextoInglés B2, Grado en ADE, FP de Grado Superior, carné de conducir B, disponibilidad para viajarSí, tal como es tu casoIdiomas, formación, fechas y perfil
Rasgos y lenguaje de la empresaProactivo, dinámico, orientado a resultados, trabajo en equipoNo como palabra sueltaSe demuestran con un logro
Condiciones personalesEdad, sexo, estado civil, aspectoNoNo son mérito y no se piden para encajar
Las tres primeras filas son las que más se buscan. La cuarta suele decidir el primer descarte. Las dos últimas no suman como palabras.

Imprescindible, se valorará o relleno: cómo medir cada término

Una oferta no trae los pesos marcados, pero deja pistas. El título del puesto pesa más que todo lo demás junto, porque es lo primero que se busca y lo primero que se lee. Después pesa lo que se repite: si «conciliaciones» aparece en funciones y otra vez en requisitos, es central aunque no diga «imprescindible». Lo que va con «imprescindible», «requisito mínimo», «se requiere» o «necesario» es requisito. Lo que va con «se valorará», «valorable», «deseable» o «un plus» es un extra que ordena, no que descarta.

Y hay relleno. La presentación de la empresa, los beneficios («retribución flexible», «jornada intensiva en verano») y las listas de doce programas copiadas de otra oferta casi nunca deciden. Cuando una oferta pide doce herramientas, mira cuáles se repiten en las funciones: esas dos o tres son las de verdad.

Que una oferta diga algo no siempre significa que se filtre por eso, y al revés. Un estudio del Burning Glass Institute y la Harvard Business School sobre empresas de Estados Unidos que quitaron el requisito de título universitario encontró que muchas cambiaron el texto de la oferta, pero no a quién contrataban. Lee la oferta como una pista, no como un contrato.

45 %

de las empresas estudiadas que quitaron el requisito de título lo hicieron «sólo de nombre»: cambiaron la oferta, pero no a quién contrataban (Estados Unidos, 2024).

Fuente: Burning Glass Institute y Harvard Business School, Skills-Based Hiring: The Long Road from Pronouncements to Practice, 2024 (resumen)
1 de 700

contrataciones del último año analizado reflejó de verdad ese cambio de criterio, según el mismo estudio.

Fuente: Burning Glass Institute y Harvard Business School, Skills-Based Hiring: The Long Road from Pronouncements to Practice, 2024 (resumen)
41 %

de las mujeres y 46 % de los hombres de una encuesta de Harvard Business Review no se presentaron a un puesto porque creyeron que sin todos los requisitos no los iban a contratar (2014).

Fuente: Tara Sophia Mohr, Why Women Don't Apply for Jobs Unless They're 100% Qualified, Harvard Business Review, 2014
Cómo leer una oferta en España
Lo que dice la ofertaPesoQué hacer
Está en el título del puestoDecideÚsalo en tu titular si es tu trabajo, o describe lo que haces con esas palabras
«Imprescindible», «requisito mínimo», «se requiere»RequisitoQue se vea en el primer tercio del CV, con una prueba
Se repite en funciones y en requisitosRequisito aunque no lo digaLlévalo al primer logro de tu puesto actual
«Se valorará», «valorable», «un plus»ExtraInclúyelo si lo tienes; si no, no te frena
«Inglés nivel B2» o «C1»Requisito de contextoEscribe tu nivel del MCER real y, si lo tienes, el certificado
Lista larga de herramientas sin repetirCasi siempre rellenoQuédate con las que se repiten y que de verdad usas

El método: de la oferta a una lista de 8 a 12 términos

A mano lleva unos quince minutos por oferta. Con práctica baja a cinco, porque las ofertas del mismo puesto se parecen mucho entre sí. Necesitas la oferta copiada en un documento y tres colores para marcar.

  1. Quita lo que no es el puesto

    Borra la presentación de la empresa, los beneficios, las frases legales y el «inscríbete». Quedan el título, las funciones y los requisitos. Suele ser menos de la mitad del texto.

  2. Marca con tres colores

    Un color para el puesto, las herramientas y las certificaciones. Otro para las funciones («elaborar la previsión de ventas», «negociar con proveedores»). El tercero para el contexto: años, titulación, idioma, sector, carné, disponibilidad. Los rasgos («proactivo») no se marcan.

  3. Pon peso a cada término

    Con la tabla de arriba, escribe al lado de cada término si decide, si es imprescindible, si se valorará o si es relleno. Lo que dudes, déjalo como extra.

  4. Normaliza cada término

    Una sola forma por cosa. Separa lo que viene junto («Excel y Power BI» son dos términos). Completa las palabras genéricas: «gestión» sola no dice nada, «gestión de stock» sí. Si la oferta usa una sigla, anota la sigla y el nombre completo.

  5. Crúzalo con tu experiencia

    Cada término tiene tres respuestas: ya está en tu CV con esas palabras; lo hiciste pero lo contaste distinto; no lo hiciste. El segundo grupo es donde está casi todo el trabajo. El tercero no entra al CV.

  6. Quédate con 8 a 12 y decide dónde va cada uno

    Primero lo que decide y lo imprescindible que cumples. Después lo que se valorará y tienes. Con eso armas el titular, la primera frase del perfil, el orden de los logros y la lista de conocimientos.

Un ejemplo de principio a fin

Una oferta y una persona inventadas para ver el método aplicado. Luis Ejemplo es analista en una empresa de gran consumo y se presenta a una vacante de análisis comercial en Distribuciones Norte, una empresa ficticia.

Ejemplo
La oferta, lo que sale de ella y el CV de Luis Ejemplo

La oferta (resumida): «Analista de Datos Comerciales. Somos una empresa líder, joven y dinámica. Funciones: elaborar la previsión de ventas mensual, construir cuadros de mando en Power BI para el equipo comercial y analizar la rentabilidad por cliente y por canal. Imprescindible: dos años de experiencia en análisis comercial, SQL y Excel avanzado. Se valorará: Python, experiencia en gran consumo, inglés B2. Buscamos una persona proactiva y con pasión por los datos».

Lo que se tira: «líder, joven y dinámica», «proactiva», «pasión por los datos». No son términos que alguien busque.

Lo que decide: «Analista de Datos Comerciales» (título). Imprescindible: análisis comercial, SQL, Excel avanzado. Requisitos sin marca pero repetidos: previsión de ventas, Power BI. Se valorará: Python, gran consumo, inglés B2, rentabilidad por cliente.

Antes, en el CV de Luis: «Analista | Informes y KPI». En su puesto: «Preparaba informes semanales de ventas y dashboards para dirección».

Después. Titular: «Analista comercial | previsión de ventas (forecast), SQL y Power BI». Primer logro del puesto actual, mismo cargo y mismas fechas: «Elaboré la previsión de ventas mensual de 3 canales con SQL y Excel avanzado; construí 6 cuadros de mando en Power BI que usa el equipo comercial cada semana». Segundo logro: «Analicé la rentabilidad por cliente del canal mayorista y propuse cambios de precio en 40 cuentas». Idiomas: «Inglés B2 (MCER)».

Qué hizo Luis con cada término
TérminoPeso¿Lo tiene?Dónde fue
Analista de Datos ComercialesDecideSí, con otro nombreTitular: «Analista comercial»
Previsión de ventasRequisitoSí, lo contaba como «informes»Titular y primer logro
SQLImprescindibleSíPrimer logro y conocimientos
Excel avanzadoImprescindibleSíPrimer logro y conocimientos
Power BIRequisitoSí, lo llamaba «dashboards»Primer logro y conocimientos
Rentabilidad por clienteSe valoraráSíSegundo logro
PythonSe valoraráNoNo entra
Inglés B2Se valoraráSíIdiomas, con su nivel del MCER
Las cifras del ejemplo son de Luis. Si no las tuviera, el logro va sin cifra, nunca con una inventada.

Dónde poner cada palabra en el CV

Una palabra clave en el lugar equivocado vale menos. La lista de conocimientos al final del CV es lo último que se lee, y una herramienta que sólo aparece ahí no dice cuánto la usaste. La regla es poner cada término donde se puede comprobar.

  • Titular: el nombre del puesto, si es tu trabajo, más dos o tres términos que deciden. Es lo primero que se lee y lo que más se busca.
  • Perfil: la primera frase responde al requisito más fuerte de la oferta, con un dato tuyo (años, tamaño del equipo, sector).
  • Logros de cada puesto: las funciones y las herramientas, dentro de la frase que cuenta qué hiciste con ellas. Ahí la palabra clave tiene prueba.
  • Conocimientos: herramientas y certificaciones con su nombre propio, primero las que pide la oferta. De cinco a diez, no cuarenta.
  • Idiomas y formación: el nivel del MCER que tienes (B1, B2, C1) y el nombre oficial del título («Grado en», «Técnico Superior en»), aunque la oferta pida otro.

Sinónimos, siglas y el idioma de la oferta

Cuando tu experiencia y la oferta nombran lo mismo con palabras distintas, gana la palabra de la oferta, siempre que sea la misma cosa. En España conviven «cuadros de mando» y «dashboards», «previsión de ventas» y «forecast»: si dudas cuál usará quien busca, pon el de la oferta y, la primera vez, el otro entre paréntesis.

Las siglas van dos veces la primera vez: «SEO (posicionamiento en buscadores)», «ERP (SAP)». Así te encuentra quien busca por la sigla y quien busca por el nombre.

Si la oferta está en inglés, cosa frecuente en multinacionales de Madrid y Barcelona, las palabras clave van en inglés aunque el puesto sea en España.

Para saber cómo se llama tu trabajo fuera de tu empresa sirve ESCO, la clasificación europea de ocupaciones y competencias, que está en castellano. Para cada ocupación separa las competencias esenciales de las opcionales: la misma distinción entre imprescindible y se valorará, hecha por especialistas.

Lo que no es una palabra clave, aunque lo marque una herramienta

Muchas herramientas que comparan tu CV con una oferta cuentan palabras sin entenderlas, y te piden añadir cosas que no suman. Este es el criterio con que Cernoria decide qué no cuenta como palabra clave, y sirve igual si lo haces a mano.

Las condiciones personales merecen una línea aparte. En España, la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS, art. 16.1.c) tipifica como infracción pedir datos personales discriminatorios en los procesos de selección y poner condiciones discriminatorias en la publicidad de las ofertas. No es una palabra clave que tengas que cumplir ni un dato que tengas que añadir para encajar.

  • Una palabra genérica suelta: «gestión», «estrategia», «datos», «equipo», «resultados», «experiencia». Sólo cuenta con su complemento.
  • Un país, una provincia o una ciudad: es un dato de la oferta, no una habilidad. Tu ubicación va en tus datos de contacto.
  • La modalidad: «teletrabajo», «híbrido», «jornada completa». Se responde en el formulario, no en el CV.
  • Una frase entera de la oferta: «capacidad para trabajar bajo presión en entornos cambiantes» no se busca. Se demuestra con un logro.
  • Algo que viene unido a otra cosa: «Excel y Power BI» son dos términos, y puedes tener uno solo.

En Cernoria lo vemos así: una palabra clave no es una palabra que está en la oferta, es una pregunta que la oferta te hace. Tu CV la responde con algo que hiciste, o no la responde.

Reflexión del equipo de Cernoria

Errores que te sacan del proceso

  • Pegar una lista de cuarenta palabras al final del CV. El ATS las encuentra, pero la persona que abre el CV ve una lista sin pruebas y deja de fiarse del resto.
  • Repetir la misma palabra muchas veces. Los buscadores miran si el término está, no cuántas veces. Lo que consigues es un CV que se lee peor.
  • Esconder palabras en blanco sobre blanco. Aparecen en cuanto el sistema extrae el texto, a la vista de quien abre tu candidatura.
  • Subir tu nivel de inglés para encajar. Si pones C1 y tienes B2, la entrevista en inglés lo deja claro en dos minutos.
  • Poner una herramienta que viste una vez en un curso. Si la oferta la pide como imprescindible, en la entrevista te van a preguntar por ella.

Cuánto tienes que cumplir para presentarte

No hay un porcentaje mágico, y ninguna cifra que circula sobre eso tiene un estudio detrás. Lo que sí se sabe es que mucha gente deja de presentarse por leer los requisitos al pie de la letra. En la encuesta de Tara Mohr para Harvard Business Review, la razón más citada para no presentarse fue creer que sin todos los requisitos no te iban a contratar.

Nuestro criterio: si cumples lo que decide y lo imprescindible, preséntate aunque te falte lo que se valorará. Si te falta un imprescindible, dilo en la carta o en el perfil con lo que tienes en su lugar. Si te falta lo que decide (el puesto es otro o el idioma es otro), probablemente la oferta no es para ti, y el tiempo rinde más en otra.

Por qué no se presentaron a un puesto (% de quienes respondieron, encuesta de Harvard Business Review, 2014)
  • Creí que sin los requisitos no me iban a contratar (hombres)46%
  • Creí que sin los requisitos no me iban a contratar (mujeres)41%
  • No quise exponerme si era probable fracasar (mujeres)22%
  • No quise exponerme si era probable fracasar (hombres)13%
  • Seguí las indicaciones sobre quién debía presentarse (mujeres)15%
  • Seguí las indicaciones sobre quién debía presentarse (hombres)8%
Fuente: Tara Sophia Mohr, Why Women Don't Apply for Jobs Unless They're 100% Qualified, Harvard Business Review, 2014

Preguntas frecuentes

¿Cuántas palabras clave tiene que tener un CV?

Las que la oferta pide y tú puedes respaldar. De una oferta suelen salir entre 8 y 12 términos útiles. Más que eso suele ser relleno o cosas que no hiciste.

¿Cómo pongo el nivel de idioma?

Con el nivel del Marco Común Europeo (MCER) que de verdad tienes: «Inglés B2». Si tienes un certificado, añádelo. Evita «nivel medio» o «alto»: no se buscan y cada empresa los entiende distinto.

¿Uso «cuadros de mando» o «dashboards»?

El que use la oferta. La primera vez puedes poner los dos: «cuadros de mando (dashboards) en Power BI». Así te encuentra quien busque por cualquiera de los dos.

¿Las palabras clave van en el idioma de la oferta?

Sí. Si la oferta está en inglés, los términos van en inglés aunque el puesto sea en España. Si tu CV está en castellano, deja en inglés sólo los nombres que el sector usa sin traducir.

¿Sirve copiar la descripción del puesto en mi CV?

No. Los términos se usan para contar lo que hiciste. Una frase copiada de la oferta se nota, y casi siempre es relleno que nadie busca.

Fuentes

  1. Burning Glass Institute y Harvard Business School, Skills-Based Hiring: The Long Road from Pronouncements to Practice, 2024 (resumen)
  2. Tara Sophia Mohr, Why Women Don't Apply for Jobs Unless They're 100% Qualified, Harvard Business Review, 2014
  3. Comisión Europea, ESCO: clasificación europea de capacidades, competencias y ocupaciones
  4. Gómez-Acebo & Pombo, Solicitud de datos personales en los procesos de contratación laboral (LISOS, art. 16.1.c), 2023

Seguir leyendo