CV y ATS

Palabras clave del CV: cómo sacarlas de la oferta sin perderte

Copiar las palabras de la oferta es el consejo más repetido y el peor explicado. Una oferta mezcla requisitos, extras, rasgos de personalidad y relleno, y no todos pesan igual. Esta es la forma de separarlos y quedarte sólo con lo que te sirve.

Equipo CernoriaActualizado el 13 de octubre de 202614 min de lectura

Lo esencial

  • Una palabra clave es un término que alguien de selección escribiría en un buscador: el nombre del puesto, una herramienta, una función concreta del oficio o un requisito de contexto. «Proactivo» o «dinámico» no lo son.
  • No todas las palabras de la oferta pesan igual. Lo que está en el título, lo que se repite y lo que va con «excluyente» o «indispensable» decide; lo que va con «deseable» o «un plus» ordena.
  • De una oferta salen entre 8 y 12 términos útiles. Cada uno va en el lugar del CV donde se puede comprobar: el título arriba, las herramientas dentro del logro donde las usaste.
  • Una palabra genérica suelta («gestión», «datos», «estrategia») no es una palabra clave: lo es con su complemento («gestión de proveedores», «análisis de datos de ventas»).
  • Si no lo hiciste, no va. Una palabra clave que no puedes defender en una entrevista te hace pasar el primer filtro y caer en el segundo.

Qué es una palabra clave y qué no lo es

Para quien filtra postulaciones, una palabra clave es lo que escribiría en el buscador del sistema de seguimiento de candidatos (ATS) o lo que busca con la vista cuando abre tu CV: el nombre del puesto, una herramienta, una tarea concreta del oficio, un idioma con su nivel. Es un término comprobable. Nadie escribe «apasionado» en un buscador.

El error más común es tratar todas las palabras de la oferta igual. Una oferta de trabajo tiene seis tipos de palabras distintos y sólo algunos van al CV como tales. Esta es la tabla con la que trabajamos en Cernoria.

Los seis tipos de palabras de una oferta
TipoEjemplos¿Va al CV?Dónde
Nombre del puestoAnalista de datos, Ejecutivo de cuentas, Coordinadora de logísticaSí, si es tu trabajoTitular y primera frase del perfil
Herramientas y certificacionesSQL, Power BI, SAP, Salesforce, PMPSí, con su nombre exactoDentro del logro donde la usaste y en habilidades
Funciones del oficioConciliaciones bancarias, gestión de proveedores, prospección de clientesSí, con las palabras de la ofertaLogros de cada puesto
Requisitos de contextoInglés avanzado, cinco años en el sector, título en ingeniería, disponibilidad para viajarSí, tal como es tu casoIdiomas, estudios, fechas y perfil
Rasgos y lenguaje de la empresaProactivo, dinámico, orientado a resultados, trabajo en equipoNo como palabra sueltaSe demuestran con un logro
Condiciones personalesEdad, sexo, estado civil, aspectoNoNo son mérito: no se escriben para encajar
Las tres primeras filas son las que más se buscan. La cuarta suele decidir el primer descarte. Las dos últimas no suman como palabras.

Requisito, deseable o relleno: cómo medir cada término

Una oferta no viene con pesos marcados, pero deja señales. El título del puesto pesa más que todo lo demás junto, porque es lo primero que se busca y lo primero que se lee. Después pesa lo que se repite: si «conciliaciones» aparece en las funciones y otra vez en los requisitos, es central aunque no diga «excluyente». Lo que va con «excluyente», «indispensable», «se requiere» o «mínimo» es requisito. Lo que va con «deseable», «valorable», «un plus» o «idealmente» es un extra que ordena, no que descarta.

Y hay relleno. La presentación de la empresa, los beneficios y las listas de doce herramientas copiadas de otra oferta casi nunca deciden. Cuando una oferta pide doce programas, mira cuáles se repiten en las funciones: esos dos o tres son los de verdad.

Que una oferta diga algo no siempre significa que se filtre por eso, y al revés. Un estudio del Burning Glass Institute y la Harvard Business School sobre empresas de Estados Unidos que quitaron el requisito de título universitario encontró que muchas cambiaron el texto de la oferta, pero no a quién contrataban. Lee la oferta como una pista, no como un contrato.

45 %

de las empresas estudiadas que quitaron el requisito de título lo hicieron «sólo de nombre»: cambiaron la oferta, pero no a quién contrataban (Estados Unidos, 2024).

Fuente: Burning Glass Institute y Harvard Business School, Skills-Based Hiring: The Long Road from Pronouncements to Practice, 2024 (resumen)
1 de 700

contrataciones del último año analizado reflejó de verdad ese cambio de criterio, según el mismo estudio.

Fuente: Burning Glass Institute y Harvard Business School, Skills-Based Hiring: The Long Road from Pronouncements to Practice, 2024 (resumen)
41 %

de las mujeres y 46 % de los hombres de una encuesta de Harvard Business Review no se postularon a un puesto porque creyeron que sin todos los requisitos no los iban a contratar (2014).

Fuente: Tara Sophia Mohr, Why Women Don't Apply for Jobs Unless They're 100% Qualified, Harvard Business Review, 2014
Señales para saber cuánto pesa cada término
Señal en la ofertaPesoQué hacer
Está en el título del puestoDecideÚsalo en tu titular si es tu trabajo, o describe lo que haces con esas palabras
Va con «excluyente», «indispensable», «se requiere»RequisitoQue se vea en el primer tercio del CV, con una prueba
Se repite en funciones y en requisitosRequisito aunque no lo digaLlévalo a tu primer logro del puesto más reciente
Va con «deseable», «valorable», «un plus»ExtraInclúyelo si lo tienes; si no, no te frena
Aparece sólo en la presentación de la empresaContextoSirve para la carta o la entrevista, no como palabra clave
Lista larga de herramientas sin repetirCasi siempre rellenoQuédate con las que se repiten y que de verdad usas

El método: de la oferta a una lista de 8 a 12 términos

Hecho a mano lleva unos quince minutos por oferta. Con la práctica baja a cinco, porque las ofertas del mismo puesto se parecen mucho entre sí. Necesitas la oferta copiada en un documento y tres colores para marcar.

  1. Quita lo que no es el puesto

    Borra la presentación de la empresa, los beneficios, las frases legales y el «envía tu CV a». Lo que queda son el título, las funciones y los requisitos. Suele ser menos de la mitad del texto.

  2. Marca con tres colores

    Un color para el nombre del puesto, las herramientas y las certificaciones. Otro para las funciones («elaborar el forecast de ventas», «negociar con proveedores»). El tercero para el contexto: años, título, idioma, sector, disponibilidad. Los rasgos («proactivo») no se marcan.

  3. Pon el peso a cada término

    Con la tabla de señales, escribe al lado de cada término si decide, si es requisito, si es un extra o si es relleno. Lo que dudes, déjalo como extra.

  4. Normaliza cada término

    Una sola forma por cosa. Separa lo que viene junto («Excel y Power BI» son dos términos). Completa las palabras genéricas con su complemento: «gestión» sola no dice nada, «gestión de inventario» sí. Si la oferta usa una sigla, anota la sigla y el nombre completo.

  5. Cruza con tu experiencia

    Para cada término hay tres respuestas: ya está en tu CV con esas palabras; lo hiciste pero lo contaste distinto; no lo hiciste. El segundo grupo es donde está casi todo el trabajo. El tercero no entra al CV.

  6. Quédate con 8 a 12 y decide dónde va cada uno

    Los que deciden y los requisitos que cumples, primero. Después los extras que tienes. Con eso armas el titular, la primera frase del perfil, el orden de los logros y la lista de habilidades.

Un ejemplo de punta a punta

Una oferta y una persona inventadas para ver el método aplicado. Luis Ejemplo es analista en una empresa de consumo masivo y se postula a una vacante de análisis comercial en Distribuidora Norte, una empresa ficticia.

Ejemplo
La oferta, lo que sale de ella y el CV de Luis Ejemplo

La oferta (resumida): «Analista de Datos Comerciales. Somos una empresa líder, joven y dinámica. Funciones: elaborar el forecast de ventas mensual, construir tableros en Power BI para el equipo comercial y analizar la rentabilidad por cliente y por canal. Requisitos excluyentes: dos años de experiencia en análisis comercial, SQL y Excel avanzado. Deseable: Python, experiencia en consumo masivo, inglés intermedio. Buscamos una persona proactiva y con pasión por los datos».

Lo que se tira: «empresa líder, joven y dinámica», «proactiva», «pasión por los datos». No son términos que alguien busque.

Lo que decide: «Analista de Datos Comerciales» (título). Requisitos: análisis comercial, SQL, Excel avanzado, forecast de ventas (se repite en funciones), Power BI (está en funciones con una tarea concreta). Extras: Python, consumo masivo, inglés intermedio, rentabilidad por cliente.

Antes, en el CV de Luis: «Analista | Reportes y KPIs». En su puesto: «Armaba reportes semanales de ventas y dashboards para gerencia».

Después. Titular: «Analista comercial | forecast de ventas, SQL y Power BI». Primer logro del puesto actual, mismo cargo y mismas fechas: «Elaboré el forecast de ventas mensual de 3 canales con SQL y Excel avanzado; construí 6 tableros en Power BI que usa el equipo comercial cada semana». Segundo logro: «Analicé la rentabilidad por cliente del canal mayorista y propuse cambios de precio en 40 cuentas».

Qué hizo Luis con cada término
TérminoPeso¿Lo tiene?Dónde fue
Analista de Datos ComercialesDecideSí, con otro nombreTitular: «Analista comercial»
Forecast de ventasRequisitoSí, lo contaba como «reportes»Primer logro
SQLRequisitoSíPrimer logro y habilidades
Excel avanzadoRequisitoSíPrimer logro y habilidades
Power BIRequisitoSí, lo llamaba «dashboards»Primer logro y habilidades
Rentabilidad por clienteExtraSíSegundo logro
PythonExtraNoNo entra
Inglés intermedioExtraSíIdiomas, con su nivel real
Las cifras del ejemplo son de Luis. Si no las tuviera, el logro va sin cifra, nunca con una inventada.

Dónde poner cada palabra en el CV

Una palabra clave en el lugar equivocado vale menos. La lista de habilidades al final del CV es lo último que se lee, y una herramienta que sólo aparece ahí no dice cuánto la usaste. La regla es poner cada término donde se puede comprobar.

  • Titular: el nombre del puesto, si es tu trabajo, más dos o tres términos que deciden. Es lo primero que se lee y lo que más se busca.
  • Perfil: la primera frase responde al requisito más fuerte de la oferta, con un dato tuyo (años, tamaño del equipo, sector).
  • Logros de cada puesto: las funciones y las herramientas, dentro de la frase que cuenta qué hiciste con ellas. Ahí la palabra clave tiene prueba.
  • Habilidades: las herramientas y certificaciones con su nombre propio, primero las que pide la oferta. Cinco a diez, no cuarenta.
  • Idiomas y estudios: con el nombre y el nivel que tienes, aunque la oferta pida otro.

Sinónimos, siglas e idioma de la oferta

Cuando tu experiencia y la oferta nombran lo mismo con palabras distintas, gana la palabra de la oferta, siempre que sea la misma cosa. «Tableros» y «dashboards» son lo mismo; «reportes» y «forecast» no. Si dudas de si es lo mismo, pregúntate si podrías explicar en una entrevista qué hacías con ese nombre.

Las siglas se escriben las dos veces la primera vez: «SEO (posicionamiento en buscadores)», «CRM (Salesforce)». Así te encuentra quien busca por la sigla y quien busca por el nombre. Lo mismo con los términos en inglés que el sector usa sin traducir: si la oferta dice «forecast», escribe «forecast».

Si la oferta está en otro idioma, las palabras clave van en ese idioma, aunque tu CV esté en castellano. Una oferta en inglés para un puesto en tu país se busca en inglés.

Para saber cómo se llama tu trabajo fuera de tu empresa sirve ESCO, la clasificación europea de ocupaciones y competencias, que está en castellano. Para cada ocupación separa las competencias esenciales de las opcionales: es la misma distinción entre requisito y deseable, hecha por especialistas.

Lo que no es una palabra clave, aunque lo marque una herramienta

Muchas herramientas que comparan tu CV con una oferta cuentan palabras sin entenderlas, y te piden agregar cosas que no suman. Este es el criterio con que Cernoria decide qué no cuenta como palabra clave, y sirve igual si lo haces a mano.

  • Una palabra genérica suelta: «gestión», «estrategia», «datos», «equipo», «resultados», «experiencia». Sólo cuenta con su complemento.
  • Un país o una ciudad: es un dato de la oferta, no una habilidad. Tu ubicación va en tus datos de contacto.
  • La modalidad de trabajo: «remoto», «híbrido», «tiempo completo». Se responde en el formulario, no en el CV.
  • Una frase entera de la oferta: «capacidad para trabajar bajo presión en entornos cambiantes» no se busca. Se demuestra con un logro.
  • Algo que viene unido a otra cosa: «Excel y Power BI» son dos términos, y puedes tener uno solo.

En Cernoria lo vemos así: una palabra clave no es una palabra que está en la oferta, es una pregunta que la oferta te hace. Tu CV la responde con algo que hiciste, o no la responde.

Reflexión del equipo de Cernoria

Errores que te sacan del proceso

  • Pegar una lista de cuarenta palabras al final del CV. El ATS las encuentra, pero la persona que abre el CV ve una lista sin pruebas y deja de confiar en el resto.
  • Repetir la misma palabra muchas veces. Los buscadores miran si el término está, no cuántas veces. Lo que consigues es un CV que se lee peor.
  • Esconder palabras en blanco sobre blanco. Aparecen en cuanto el sistema extrae el texto, y quedan a la vista de quien abre tu ficha.
  • Copiar frases enteras de la oferta. Se nota, y en muchos casos son frases de relleno que no se buscan.
  • Poner una herramienta que viste una vez en un curso. Si la oferta la pide como requisito, en la entrevista te van a preguntar por ella.

Cuántas tienes que cumplir para postular

No hay un porcentaje mágico, y ninguna cifra que circula sobre eso tiene un estudio detrás. Lo que sí sabemos es que mucha gente deja de postular por leer los requisitos al pie de la letra. En la encuesta de Tara Mohr para Harvard Business Review, la razón más citada para no postularse fue creer que sin todos los requisitos no te iban a contratar.

Nuestro criterio: si cumples todo lo que decide y la mayoría de los requisitos, postula. Si te falta un requisito, dilo en la carta o en el perfil con lo que tienes en su lugar. Si te falta lo que decide (el puesto es otro, o el idioma es otro), probablemente la oferta no es para ti, y el tiempo rinde más en otra.

Por qué no se postularon a un puesto (% de quienes respondieron, encuesta de Harvard Business Review, 2014)
  • Creí que sin los requisitos no me iban a contratar (hombres)46%
  • Creí que sin los requisitos no me iban a contratar (mujeres)41%
  • No quise exponerme si era probable fracasar (mujeres)22%
  • No quise exponerme si era probable fracasar (hombres)13%
  • Seguí las indicaciones sobre quién debía postularse (mujeres)15%
  • Seguí las indicaciones sobre quién debía postularse (hombres)8%
Fuente: Tara Sophia Mohr, Why Women Don't Apply for Jobs Unless They're 100% Qualified, Harvard Business Review, 2014

Preguntas frecuentes

¿Cuántas palabras clave tiene que tener un CV?

Las que la oferta pide y tú puedes respaldar. De una oferta suelen salir entre 8 y 12 términos útiles. Más que eso suele ser relleno o cosas que no hiciste.

¿Las habilidades blandas cuentan como palabras clave?

Casi nunca como palabra suelta. «Liderazgo» en una lista no dice nada; «coordiné un equipo de 5 personas en el cierre contable» sí. Escribe el hecho y deja que la habilidad se vea.

¿Uso la sigla o el nombre completo?

Los dos, la primera vez que aparece: «SEO (posicionamiento en buscadores)». Después puedes usar sólo la sigla.

¿Las palabras clave van en el idioma de la oferta?

Sí. Si la oferta está en inglés, los términos van en inglés aunque el puesto sea en tu país. Si tu CV está en castellano, deja en inglés sólo los nombres que el sector usa sin traducir.

¿Sirve copiar la descripción del puesto en mi CV?

No. Los términos se usan para contar lo que hiciste. Una frase copiada de la oferta se nota, y casi siempre es relleno que nadie busca.

Fuentes

  1. Burning Glass Institute y Harvard Business School, Skills-Based Hiring: The Long Road from Pronouncements to Practice, 2024 (resumen)
  2. Tara Sophia Mohr, Why Women Don't Apply for Jobs Unless They're 100% Qualified, Harvard Business Review, 2014
  3. Comisión Europea, ESCO: clasificación europea de capacidades, competencias y ocupaciones

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