Lo esencial
- Un logro tiene tres partes: un verbo en pasado, qué hiciste y qué cambió por eso, medido con una cifra, un alcance o un antes y después.
- Si no tienes cifras de ventas, mide otra cosa: volumen, tiempo ahorrado, errores que bajaron, personas atendidas o algo que se hizo por primera vez.
- Nunca una cifra que no puedas explicar en una entrevista. Si no la recuerdas con seguridad, redondea hacia abajo o usa el alcance en lugar del número.
- De dos a cuatro logros en los puestos recientes y uno o ninguno en los antiguos, ordenados según lo que pide la oferta.
Tarea o logro: la diferencia en una línea
«Responsable de la facturación» es una tarea: dice qué estaba en tu descripción de puesto, y lo mismo podría escribirlo cualquier persona que haya tenido ese cargo, lo haya hecho bien o mal. «Bajé los errores de facturación del 3 % al 0,5 % en seis meses» es un logro: dice qué cambió porque estuviste ahí. Quien selecciona no necesita que le expliques qué hace un analista de facturación; necesita saber qué tal lo hiciste tú.
No se trata de borrar las tareas. El portal europeo de empleo EURES lo plantea así: las responsabilidades del puesto siguen yendo, pero al lado de cada una conviene contar qué resultado obtuvo la empresa con tu trabajo. Y como la primera lectura de un CV dura segundos, lo que no está en las primeras líneas de cada puesto es probable que no se lea.
de las 2.201 personas de selección encuestadas por CareerBuilder y Harris Poll eligió «achieved» (logré) entre las palabras que más les gusta leer en un CV. Es una encuesta de 2013, en Estados Unidos y en inglés.
Fuente: CareerBuilder y Harris Poll, encuesta a 2.201 personas de selección en EE. UU., 2013 (publicada por CBIA, 2014)eligió «increased/decreased» (aumenté o reduje), las palabras que anuncian un cambio medible. En la misma encuesta, «improved» (mejoré) llegó al 48 %.
Fuente: CareerBuilder y Harris Poll, encuesta a 2.201 personas de selección en EE. UU., 2013 (publicada por CBIA, 2014)duró en promedio la primera revisión de un CV en el estudio de seguimiento ocular de Ladders de 2018. En ese tiempo se leen el cargo y las primeras líneas de cada puesto.
Fuente: Ladders, Eye-Tracking Study, 2018Cómo escribir logros en el CV: verbo, qué y resultado
Casi todo logro bien escrito sigue el mismo orden: empieza con un verbo de acción en pasado, dice sobre qué actuaste y termina con el resultado. El Centro de Escritura del Tecnológico de Monterrey recomienda lo mismo: logros en primera persona y en pasado, expresados como indicadores (ahorros, porcentajes, montos, unidades) con el periodo en que ocurrieron, y de no más de dos líneas cada uno.
La guía de EURES suma una idea útil para encontrar la tercera parte: pregúntate qué beneficio obtuvo la empresa gracias a lo que hiciste. Si la respuesta es «ninguno que yo sepa», quizá esa línea sea una tarea y no un logro. Si la respuesta es larga, guárdala para la entrevista: en el CV va la versión de una línea.
| Parte | Qué responde | Ejemplo | Error común |
|---|---|---|---|
| Verbo | Qué hiciste tú | Rediseñé | «Fui responsable de», «participé en», que no dicen qué hiciste |
| Qué | Sobre qué actuaste | el circuito de aprobación de compras | Nombrar el área entera en vez de lo concreto |
| Resultado | Qué cambió y cuánto | y el plazo bajó de 9 a 4 días en un trimestre | Un adjetivo («con éxito», «eficazmente») en lugar de un dato |
Qué hacer cuando no tienes cifras
La mayoría de las personas no trabaja en ventas, y muchas nunca vieron un tablero con los números de su área. Eso no significa que no tengan logros: significa que hay que medir otra cosa. Un resultado puede expresarse en volumen, en tiempo, en calidad, en alcance o como algo que antes no existía.
Para encontrar los tuyos, EURES sugiere releer tus evaluaciones de desempeño y hablar con antiguos compañeros. Suma los correos de agradecimiento, los informes que entregabas y los objetivos anuales que te pusieron: ahí suelen estar los números que ya olvidaste.
| Qué mides | La pregunta que lo encuentra | Ejemplo |
|---|---|---|
| Volumen | ¿Cuánto manejabas por día, mes o año? | «Atendí unas 40 consultas diarias de clientes por teléfono y chat» |
| Tiempo | ¿Qué empezó a tardar menos por algo que hiciste? | «Armé una plantilla que bajó el informe semanal de un día a dos horas» |
| Calidad | ¿Qué errores, reclamos o devoluciones bajaron? | «Ordené el depósito por rotación y los pedidos mal preparados casi desaparecieron» |
| Alcance | ¿A cuántas personas, sedes o clientes llegó tu trabajo? | «Capacité en el sistema nuevo a las 25 personas de tres sucursales» |
| Primera vez | ¿Qué existe hoy que antes no existía? | «Escribí el primer manual de procesos del área, que hoy se usa en cada ingreso» |
| Confianza | ¿Qué te encargaron por cómo trabajabas? | «Me eligieron para cubrir la jefatura durante dos licencias» |
El criterio de Cernoria: un logro que no puedes defender no va
Un logro inflado es el error más caro de un CV, porque se descubre en el peor momento: cuando alguien te pide en la entrevista que cuentes cómo llegaste a ese 40 %. Por eso usamos tres reglas, y son las mismas que puedes aplicar a mano. Primera: si no recuerdas la cifra exacta, usa una conservadora; la guía del Tecnológico de Monterrey lo dice igual. Segunda: si fue un logro de equipo, el verbo lo dice («coordiné», «participé en el equipo que…», «contribuí a»). Tercera: cada logro tiene que poder contarse durante dos minutos, con el problema, lo que hiciste y lo que pasó después.
Tampoco se agrega lo que no ocurrió para que la línea suene mejor. Si el proyecto se lanzó pero no sabes qué resultado tuvo, el logro es haberlo lanzado a tiempo, y eso también vale. Un CV con tres logros modestos y verdaderos se sostiene en cualquier entrevista; uno con cinco espectaculares, no.
En el equipo de Cernoria lo resumimos así: un logro no es lo mejor que puedes decir de ti, es lo mejor que puedes demostrar. Si no podrías contarlo con detalle frente a quien te va a contratar, no va en el CV.
30 ejemplos de logros por área
Cinco ejemplos para cada una de seis áreas, todos con la misma fórmula. Las personas, las empresas y las cifras son inventadas: sirven para ver la forma y el tipo de resultado que se mide en cada área, no para copiarlas. Fíjate en que no todos tienen un número de dinero; varios miden tiempo, calidad o alcance.
Cerré el 112 % de la cuota anual de 2025, con 14 clientes nuevos en el segmento de pymes.
Recuperé 9 de las 20 cuentas inactivas de la cartera con un plan de visitas y ofertas por volumen.
Bajé el ciclo de venta de 60 a 42 días armando propuestas tipo por industria.
Abrí la zona norte de la distribuidora: de cero a 35 puntos de venta en ocho meses.
Formé a los tres vendedores que entraron en 2024; los tres llegaron a su cuota antes del sexto mes.
Bajé el costo por cliente nuevo un 22 % redistribuyendo el presupuesto entre Google Ads y Meta.
Lancé el boletín mensual de la marca, que llegó a 8.000 suscriptores en su primer año.
Reescribí las fichas de los 120 productos más vendidos y la tasa de conversión de la tienda pasó del 1,4 % al 2,1 %.
Coordiné la presencia de la empresa en tres ferias del sector, con 300 contactos comerciales registrados.
Armé el primer tablero de métricas del área, que la dirección usa desde entonces en su reunión mensual.
Mantuve una satisfacción de 4,7 sobre 5 en más de 3.000 conversaciones atendidas en un año.
Bajé el tiempo medio de respuesta por correo de 48 a 12 horas reorganizando la cola por prioridad.
Escribí las 40 respuestas tipo que hoy usa todo el equipo para los reclamos más frecuentes.
Retuve 30 de los 52 clientes que pidieron la baja en el trimestre con ofertas de permanencia.
Fui elegida para capacitar a cada persona nueva del centro de contacto durante 2025.
Bajé los errores de preparación de pedidos del 1,8 % al 0,6 % rediseñando el recorrido de picking.
Negocié con dos transportistas nuevos y el costo de envío por pedido bajó un 15 %.
Reorganicé los turnos del depósito y se eliminaron las horas extra fijas de los viernes.
Coordiné la mudanza del centro de distribución en un fin de semana, sin cortar los despachos.
Implementé el conteo cíclico de inventario: la diferencia de stock anual pasó del 4 % al 1 %.
Automaticé en SQL y Power BI el informe semanal de ventas, que pasó de un día de trabajo a una hora.
Migré tres servicios a la nube con un equipo de cuatro personas, sin cortes para los usuarios.
Bajé el tiempo de carga de la aplicación de 4,2 a 1,8 segundos optimizando las consultas a la base.
Escribí las pruebas automáticas del módulo de pagos; los errores en producción bajaron a la mitad.
Documenté la API interna y el tiempo de incorporación de cada desarrollador nuevo bajó de tres semanas a una.
Reduje el cierre contable mensual de diez a seis días hábiles automatizando las conciliaciones bancarias.
Detecté pagos duplicados a proveedores por USD 18.000 y armé el control que evita que se repitan.
Llevé la cobranza de 220 clientes y bajé la deuda vencida de más de 90 días del 12 % al 5 %.
Digitalicé el archivo de facturas de cinco años, que ahora se encuentra en segundos en vez de horas.
Preparé la documentación de dos auditorías externas, cerradas sin observaciones.
Los verbos que más pesan, según quienes contratan
En la encuesta de CareerBuilder y Harris Poll, hecha en Estados Unidos a 2.201 personas de selección, las palabras favoritas para un CV fueron casi todas verbos de algo hecho: logré, mejoré, formé, gestioné, creé, resolví. Las peores, en cambio, fueron autoelogios y frases hechas. La encuesta es en inglés y de 2013, así que las palabras exactas no se trasladan tal cual a nuestro idioma; el patrón sí.
En la práctica, el verbo tiene que decir qué hiciste tú. «Participé» y «colaboré» son honestos para un logro de equipo, pero si el trabajo fue tuyo, dilo con el verbo que corresponde: diseñé, negocié, reduje, lancé, formé, recuperé.
Cuántos logros poner en cada puesto y en qué orden
No hace falta un logro por cada tarea. Lo que pesa es que los puestos recientes muestren resultados y que el primero de cada puesto responda a lo que pide la oferta. Si postulas a un puesto de análisis, el logro de datos va arriba aunque el de ventas sea más vistoso.
| Puesto | Cuántos | Qué va primero |
|---|---|---|
| El actual o el último | De dos a cuatro | El que responde al primer requisito de la oferta |
| Los de los últimos diez años | De uno a tres | El de mayor alcance o el más parecido al puesto que buscas |
| Los más antiguos | Uno o ninguno | Sólo si explica algo de tu perfil actual |
| Prácticas, voluntariado o proyectos | Uno o dos | Un resultado concreto, aunque sea pequeño |
Un ejemplo de punta a punta: el mismo puesto, antes y después
Un caso inventado para ver el método aplicado. Lucía Ejemplo trabajó cuatro años como asistente de compras en Distribuidora Andes y quiere postular a un puesto de analista de compras. Su CV listaba tareas. Así lo pasó a logros.
- Lista las tareas tal como están
Lucía copió las cinco líneas de su puesto: gestión de órdenes de compra, contacto con proveedores, carga en el sistema, control de entregas y armado de reportes.
- Pregunta qué cambió en cada una
Para cada tarea buscó un resultado: qué tardaba menos, qué errores bajaron, qué se ahorró o qué empezó a existir gracias a ella. Releyó sus evaluaciones y los correos con su jefa.
- Elige la medida que puedes defender
Del ahorro con proveedores tenía el número exacto en un informe; de los plazos, sólo una estimación, así que usó la cifra más baja que recordaba con seguridad.
- Ordena según la oferta
La oferta pedía negociación con proveedores y análisis de datos. Esos dos logros fueron arriba; el de control de entregas quedó tercero y la carga en el sistema salió del CV.
Antes: «Asistente de compras. Gestión de órdenes de compra. Contacto con proveedores. Carga de datos en el sistema. Control de entregas. Armado de reportes».
Después, primera línea: «Renegocié las condiciones con los 12 proveedores principales y ahorré un 7 % en el costo anual de insumos».
Segunda línea: «Armé en Excel el reporte mensual de compras por proveedor, que la gerencia usa para decidir las licitaciones».
Tercera línea: «Bajé los pedidos entregados fuera de plazo de unos 20 a 8 por mes con un seguimiento semanal a cada proveedor».
La revisión antes de enviar
Antes de mandar el CV, lee cada logro con la oferta al lado y contesta estas preguntas. Si alguna da «no», esa línea se corrige o se va.
- ¿Empieza con un verbo que dice qué hiciste tú?
- ¿Dice qué cambió, con una cifra, un alcance o un antes y después?
- ¿Podrías contarlo durante dos minutos en una entrevista, con el problema y lo que pasó después?
- ¿Las cifras son las que recuerdas con seguridad, o una conservadora?
- ¿El primer logro de cada puesto responde a algo que pide la oferta?
- ¿Cada logro entra en una o dos líneas?
Preguntas frecuentes
¿Cómo pongo logros en el CV si no tengo experiencia?
Usa los resultados de tus estudios, prácticas, voluntariados o trabajos de otro rubro, con la misma fórmula de verbo, qué y resultado. Un proyecto final con un resultado medible o un evento que organizaste dicen más que «ganas de aprender».
¿Qué pongo si mi trabajo no tiene números?
Mide otra cosa: volumen, tiempo ahorrado, errores que bajaron, personas a las que llegó tu trabajo o algo que hiciste por primera vez. Casi todo puesto tiene al menos uno de esos resultados, aunque nadie los haya medido con un tablero.
¿Se pueden redondear las cifras de los logros?
Sí, siempre hacia abajo y sólo cuando no recuerdas el número exacto. Si bajaste un plazo de 9,3 a 4,1 días, «de 9 a 4 días» es correcto; poner «a la mitad» cuando fue un tercio no lo es.
¿Cómo pongo un logro que fue de todo el equipo?
Con un verbo que diga qué parte fue tuya: «coordiné», «participé en el equipo que», «contribuí a». Si en la entrevista te preguntan, cuentas tu papel concreto; si te adjudicaste el logro entero, eso se nota enseguida.
¿Los logros van en una sección aparte o dentro de cada puesto?
Lo más claro es ponerlos dentro de cada puesto, debajo del cargo y las fechas, para que se vea dónde ocurrieron. Una sección de logros destacados arriba del CV sólo suma si repite los dos o tres más fuertes.

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